Are you tired of being told what to do?

EnglishSpanish

My mother usually tells me to make my bed in the mornings, not to arrive home later than 12 a.m. or to do my homework. My teacher forces me to be quiet and attentive in class, he demands order in the presentation of my work, and he sends me extra-curricular tasks. My friends ask me for punctuality and companionship. 

I don’t want to do my tasks because “I have to” anymore. 

Image from Pexels

I am tired of seeing these as demands that I must do and not as requests that should do for and with love because they will help me become a better person. For example, last week I had a math exam. It was so hard for me to prepare for it. I worked hard and did my best. The only thing that I desired was to pass it. 

Two days later, I received the final score: 4.99/10. You can only pass with 5 or more. Only 0.01 was needed. I was so mad, so I asked my teacher to review it again in case she made a mistake. I wanted to pass and forget this subject. Her answer was: ‘’I know that you worked hard. But I would like you to repeat the exam because I know that you can gain more knowledge and reach a higher score. I won’t give you a 5 when you can get a 10’’.  At first, it bothered me a lot, I grumbled and turned my anger to my teacher. Eventually, I wondered if this was because my teacher wanted what was best for me. Will I pass through life settling for a 5 or always try to reach the 10? 

How difficult it is to feel like you are always “obligated,” as if people would like to bother you. It’s feeling like you’re not free to act. That’s why from now on, I’m going to approach all these things in a different way. 

Image from Pexels

To begin, I ask myself what do the people who demand these mean to me? What do I mean to them? Why do they demand things from me? My parents, my siblings, my teachers, my friends… Coincidentally, what they all have in common is that they love me and want the best for me. 

This is related to the ‘’I-Thou’’ concept explained by Martin Buber from the World Youth Alliance Certified Training Program. When others show us love, they also show us ourselves. They treat us as a ‘’you’’, that’s why they want the best for us. They want us to use our freedom for excellence, and that’s why we should obey and trust them with love.

In seeing their demands differently, I want to do them because they ask me to do them. I want to make my bed in the mornings, arrive before 12 am, and complete my homework. I want to be quiet and attentive in class, present my work in an orderly manner, and be punctual. I want to because I value the people who ask these from me. 

What’s more, I won’t wait to be reminded of my obligations. I will do my duties on my own terms: with much affection. This is how I am truly free. I will be a woman or a man in search of excellence. I want to be excellent because excellence is in being a person as much as possible. It’s in using the dignity that characterizes me and differentiates men from other living beings. The human being, who is mainly composed of feelings, will and intelligence, has the great power to choose the life he wants to live. It is simply a matter of attitude.

So I will rebel and aspire for freedom for excellence in choosing to do my duty with the utmost affection and joy. For it is in work that man has the opportunity to fulfill himself most. Furthermore I will decide to do my work in the service of others. Even if it means that mine will be more complicated in trying to make life easier for them. In doing so, I feel much more peace and joy. 

¿Estás cansado de que te digan lo que  tienes hacer?

Mi madre siempre está diciéndome que haga la cama por las mañanas, que no llegue a casa más tarde de las 12 de la noche o que haga los deberes. Mi profesor me obliga a estar callado y atento en clase, me exige orden en la presentación de mis trabajos y me envía deberes para realizar en casa. Mis amigos me piden puntualidad y compañía. 

No quiero hacer las cosas porque “tenga que’’ hacerlas. 

Image from Pexels

Estoy cansado de ver estas obligaciones como constantes demandas y no como peticiones que debo hacer por y con amor porque me ayudarán a ser mejor persona. 

La semana pasada tuve un examen de matemáticas. Trabajé duro para prepararme ya que los números no son mi punto fuerte. Lo hice lo mejor que pude. Deseaba aprobar y olvidarme de esta asignatura que tan mal me lo hace pasar. 

Dos días después, recibí el resultado final: 4.99/10. Sólo se aprueba con un 5 o más, y si no, debes volver a prepararte para la próxima convocatoria. Sólo era necesario un 0,01 para conseguir ese deseado 5. Estaba tan enfadada y frustrada que le pedí a mi profesor que lo revisara de nuevo en caso de que cometiera un error de corrección y realmente tuviera esa puntuación necesaria para aprobar. Es lo que quería: aprobar y olvidar este tema. Su respuesta fue: “Sé que has trabajado duro. Sin embargo, me gustaría que repitieras el examen porque sé que puedes obtener más conocimientos y alcanzar una puntuación más alta. No te daré un 5 cuando puedas conseguir un 10”.  Al principio, me molestó mucho, y volqué mi enfado contra mi profesor. Después, comencé a preguntarme si mi profesor quería molestarme o si realmente quería lo mejor para mí. ¿De verdad quiero pasar por la vida conformándome con un 5 o tratando de ser la mejor versión de mí mismo? 

Qué difícil es sentir que siempre estás “obligado”, como si la gente quisiera molestarte. Es como si no fueras libre de actuar. Por eso, de ahora en adelante, voy a abordar todas estas cosas de una manera diferente. 

Image from Pexels

Para empezar, me pregunto ¿qué significan para mí las personas que me lo exigen? ¿Qué significo para ellos? ¿Por qué me exigen cosas? Mis padres, mis hermanos, mis profesores, mis amigos… Casualmente, lo que todos tienen en común es que me quieren y quieren lo mejor para mí. 

Esto está relacionado con el concepto “Yo y tú” explicado por Martin Buber que extraje del World Youth Alliance Certified Training Program. Cuando los demás nos muestran su amor y cariño hacia nosotros, también nos muestran a nosotros mismos. Nos tratan como a un “tú”, por eso quieren lo mejor para nosotros. Ellos quieren que usemos nuestra libertad para la excelencia, y es por eso que debemos obedecerlos y confiar en ellos.

Al ver todas estas demandas de manera diferente, quiero hacerlas porque ellos me piden que las haga. Quiero hacer mi cama por las mañanas, llegar antes de las 12 de la mañana y terminar mis tareas. Quiero estar callado y atento en clase, presentar mi trabajo de una manera ordenada y ser puntual. Quiero hacerlo porque valoro a la gente que me lo pide. 

Además, no esperaré a que me recuerden mis obligaciones. Cumpliré con mis obligaciones con mucho cariño. Así es como soy verdaderamente libre. Seré una mujer o un hombre en busca de la excelencia. Quiero ser excelente porque la excelencia está en ser persona; está en el uso de la dignidad que me caracteriza y que diferencia a los hombres de otros seres vivos. El ser humano, que se compone principalmente de sentimientos, voluntad e inteligencia, tiene el gran poder de elegir la vida que quiere vivir. Es simplemente una cuestión de actitud.

Así que me rebelaré y aspiraré a la libertad para la excelencia al elegir cumplir con mi deber con el mayor amor y alegría. Porque es en el trabajo donde el hombre tiene la oportunidad de realizarse más a sí mismo. Además, decidiré hacer mi trabajo al servicio de los demás, para hacerles la vida más agradable, incluso aunque eso suponga que la mía ‘’se complique’’. No sé por qué, ahora que he decidido ‘’rebelarme’’ me siento mucho mejor, con mucha alegría y con mucha paz.

Published on August 7, 2019
Written by Blanca Fernández, a New York Headquarters intern from Spain. 
Interested in taking WYA’s Certified Training Program? Register for an online class here.