¿Cómo la WYA contribuye a cambiar la cultura e incidir en la vida política a través de sus miembros?

Por: Lourdes Villanueva y Pedro Pallares Yabur

Operar actividades dirigidas a los jóvenes no sólo puede ofrecerles una solución a los problemas o un crecimiento, sino que también ofrecen una manera de entender y experimentar las cosas que vale la pena y por las cuales merece la pena empeñar una existencia. Esta es una continua búsqueda, misma en la que todos estamos involucrados.

En ocasiones la frialdad de la administración del poder, la corrupción, la impunidad, las variantes en las fuerzas económicas y militares, las reglas fijas del mercado pueden hacer que olvidemos quiénes somos ya que en muchas ocasiones dichas reglas reducen a los jóvenes a un objeto productor- consumidor de bienes y servicios, o un objeto de la administración pública.

La WYA al recordarnos que hay algo que no se puede pisar, nos está recordando el futuro, es decir, la historia no se puede construir “en contra” de la dignidad de la persona, ésa es la lección de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Así pues, la WYA y sus jóvenes realizan acciones o “hace cosas”, pero sobre todo, mantiene viva una llama, así la idea se mantiene viva en función de las cosas que se hacen. Es en este sentido que se puede cambiar la cultura a una de respeto y promoción de la persona a través de la participación activa de los jóvenes en las diversas comunidades a las que pertenecen.

Así pues, independientemente si algún sistema o todos los sistemas mencionados pueden excluir a las personas, sin embargo la idea de dignidad incluye a todas.

Así, nosotros, los miembros de la WYA deseamos estamos comprometidos con todas nuestras capacidades y nuestra vida para construir sociedades libres y justas basadas en la promoción de la dignidad de la persona, la solidaridad y una gobernabilidad positiva.