Freedom during a pandemic

EnglishSpanish

The pandemic has brought us many lessons in all aspects: social, economic and personal. Our reality was in constant change and movement. We did our activities within a routine such as getting up, having a quick breakfast, arriving at school or work, then a little rest for lunch break, at night we used to go to the gym or on weekends we were spending time with friends. What a life we ​​had a few months ago!

During the WYA Certified Training Program, I read a book by Victor Frankl entitled “Man’s search for Meaning”. It is a narration of the different situations that the author lived in the concentration camps of the Second World War.

During his stay in the concentration camps, he felt his existence stripped bare, devoid of everything wherein he suffered from hunger and cold, more than once he was at the point of being executed; however, having almost everything against him, he was able to recognize that life is worth living, that human dignity and freedom are inalienable aspects that absolutely no one will be able to take away from you. Frankl reflects the ability of the person to overcome difficulties and discover a truth that is oriented to the meaning of our lives.

The author tells us one of the worst realities that man has lived; however, with this pandemic, is how many think that we are no longer free, there is no longer that security of going out as we did before. With the simple act of going out, there is a risk of becoming infected and not knowing how it will affect us or who are we going to infect. In the middle of 2020, it is important to rethink ourselves.

We must recognize that locked up in our homes, infected or not, we continue to be free and preserve that dignity, we must not consider ourselves prisoners of a virus. Just like what some of the prisoners did in the concentration camps, we have to choose an attitude beyond our circumstance – demonstrating attitudes of solidarity not only with our loved ones but also solidarity with the whole world.

Published: September 18, 2020
Written by Elizabeth Santamaría, WYA Project Management Intern for Latin America and the Caribbean. 

Libertad durante la pandemia

La pandemia nos ha traído muchas lecciones en todos los aspectos: social, económico y personal. Nuestra realidad estaba en constante cambio y movimiento. Hacíamos nuestras actividades dentro de una rutina como levantarnos, desayunar rápido, llegar a la escuela o al trabajo, luego descansar un poco para el almuerzo, por la noche íbamos al gimnasio o los fines de semana pasábamos tiempo con amigos. ¡Qué vida teníamos hace unos meses!

Durante el Certified Training Program de WYA leí un libro de Victor Frankl “La búsqueda del significado del hombre”, una narración de las diferentes situaciones que vivió el autor en los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial.

Durante su estancia en los campos de concentración sintió su existencia absolutamente desnuda, desprovisto de todo, padeció hambre y frío, más de una vez estuvo a punto de ser ejecutado; sin embargo, teniendo casi todo en su contra, supo reconocer que la vida vale la pena vivirla, que la dignidad humana y la libertad son aspectos inalienables que absolutamente nadie podrá quitar. Frankl refleja la capacidad de la persona para superar las dificultades y descubrir su verdad que se orienta al sentido de nuestra vida.

El autor nos cuenta una de las peores realidades que ha vivido el hombre; sin embargo, con esta pandemia, muchos piensan que ya no somos libres, ya no existe esa seguridad de salir como lo hacíamos antes, con el simple hecho de salir existe riesgo de contagiarnos y no saber cómo afectará. nosotros o a quién vamos a infectar. A mediados de 2020, es importante repensar.

Debemos reconocer que encerrados en nuestros hogares, infectados o no, seguimos siendo libres y preservamos esa dignidad, no debemos considerarnos prisioneros de un virus.  Al igual que hicieron algunos de los prisioneros en los campos de concentración, tenemos que elegir una actitud más allá de nuestras circunstancias, demostrando actitudes de solidaridad, no solo con nuestros seres queridos, sino también con el mundo entero.

Publicado: 18 de septiembre de 2020
Escrito por Elizabeth Santamaría, pasante de gestión de proyectos de WYA para América Latina y el Caribe.