Priorities of Development Are Not Well Served When Ideology Gets in the Way: CPD 2014

CPDCommission on Population and Development, April 7-11, New York (Spanish version follows)

I thought we should have gotten it by now.

Less than 2 weeks ago I attended the 47th session of the Commission on Population and Development at the United Nations as part of WYA’s advocacy team. The session was supposed to evaluate progress member states had made in the implementation of the Programme of Action (PoA) of the International Conference on Population and Development, signed in Cairo in 1994. It was a true privilege to be at the United Nations to defend values that are close to my heart, namely, an integral model of development that sees people as assets and does not reduce them to a statistic or simply a mouth to be fed. The aforementioned Cairo document was supposed to do this, but there are foggy areas where ideology crept into the document.

 There were two important outcomes from my trip the United Nations. Firstly, I was disappointed with the institution of the UN. At the same time, I gained a renewed sense of the importance of WYA’s mission.

 Throughout the week, I assisted the advocacy team in taking notes of countries’ statements during the plenary. Each country gave a brief statement recalling the progress they had made towards achieving the goals of the ICPD PoA. The PoA has several goals related to general development, including access to water and sanitation, education, stewardship of the environment, economic growth and employment, and healthcare, including reproductive health. The foggy area that I talked about earlier lies precisely in this term “reproductive health” and related terms, which were not previously agreed upon at Cairo.

 At the UN, discussions on population and development focused disproportionately on notions that do not exist in the Cairo document or in international law, such as sexual and reproductive rights. Inventing rights is not helpful to nations because it is like asking them to sculpt with water. Inventing rights is also unhelpful because it detracts from the discussion of policies such as best practices in enhancing maternal health, agricultural policy to enhance food security in sub-Saharan Africa, or the success stories of developing countries who managed to take people out of a cycle of poverty through cash transfer programs or who developed policies to attract foreign investors and make the economy grow.

 One speaker at a side event excused the hyper-focus on sexual and reproductive health and rights (SRHR) and comprehensive sexual education by saying that countries have already agreed on every other issue. However, I don’t think Ethiopia and Egypt have settled how they are going to share the water of the Nile, or that there is only one way of retaining young girls in school. I certainly don’t think delegates agree on what is the best policy package to maximize growth and encourage foreign investment. His reason is lacking.

 The actions of WYA at the CPD, namely the oral statement delivered to the plenary and its work with different delegations, contributed to the negotiation of the outcome document. In the midst of an ideological discussion, WYA was a breath of fresh air to many delegates who experienced this bias but did not feel supported by youth. WYA supported them by fighting dubious language and by voicing the concerns of the young people who believe the priorities of development are not well served when ideology gets in the way.

47a Sesión de la Comisión de Población y Desarrollo

Pensé que ya habiamos aprendido la lección.

Hace menos de dos semanas participé en la sesión de revisión del Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (PdA CIPD) en Cairo en 1994 en las Naciones Unidas (ONU) acompañando al equipo de abogados de la WYA. Ha sido un privilegio poder estar presente la ONU para defender valores que me importan, como el modelo de desarrollo integral para el desarrollo internacional. Un modelo que ve a las personas como un bien y que no las reduce a una estadística o a una boca que alimentar. El documento firmado en Cairo suponía un cambio de dirección en ese sentido pero aún quedan términos difusos por los cuales se introduce la ideología…

La experiencia tuvo dos efectos: primero, la decepción real que me llevé e la ONU y segundo, la convicción renovada de la importancia de la misión de la WYA.

Durante la semana, apoyé al equipo de abogados de la WYA tomando apuntes de las intervenciones que hacían los Estados en el pleno. Cada delegación presentó un resumen de los progresos que habían hecho en la puesta en obra del PdA acordado en Cairo. El PdA tiene varios objetivos relacionados al desarrollo en general, como el acceso al agua potable, a la educación, a la salud (incluyendo la salud reproductiva). En este último término y en sus términos derivados es por dónde se cuela la ideología. En la ONU, las discusiones estaban desproporcionalmente centradas en términos que no están definidos ni en Cairo ni en el derecho internacional; como los derechos sexuales y reproductivos. Esto no ayuda a las naciones en sus deliberaciones porque es como pedirles esculpir con agua. Esto también representa una distracción que desvía la discusión de temas como las mejores prácticas en el avance de la salud materna, o en políticas agrícolas para aumentar la producción y asegurar su justa distribución en el África Subsahariana, o los casos de éxito de programa de microcréditos, que han sacado a miles de personas de la pobreza, o de políticas que consiguieron atraer a inversores extranjeros y hacer crecer la economía. La excusa que supuestamente justifica esta cerrazón, es que las delegaciones están de acuerdo en las otras cuestiones. No obstante, discrepo. No creo que Egipto y Etiopia se hayan decidido sobre cómo se van a repartir el agua del Nilo, o que solo exista una manera de retener a las niñas en el colegio. Además, estoy segura de que los delegados no están de acuerdo sobre cuál es el mejor paquete de medidas para generar crecimiento económico y atraer inversores extranjeros.

Las acciones de la WYA durante el CPD, en particular la intervención oral hecha en el pleno y el trabajo con las distintas delegaciones contribuyó a las negociaciones del documento final. En medio de un debate cargado de ideología la WYA aporta una bocanada de aire fresco a las delegaciones que sienten esta carga ideológica pero que no se sienten apoyados por la juventud. WYA los apoya ofreciendo resistencia al lenguaje dudoso y haciendo valer la voz de los que creen que las prioridades des desarrollo no están bien atendidas en la ONU.

Diana imagen de perfilBy Diana Doat, a WYA Europe Intern in Brussels and ISF Participant